Lecciones y enseñanzas durante el hajj

Que las alabanzas sean para Allah y que Allah eleve el rango del Profeta Muhammad y preserve a su Comunidad de lo que el Profeta teme por ella.

Allah ha hecho que el ḥajj, con sus acontecimientos y distintas etapas, esté cargado de sabidurías, lecciones, enseñanzas, reflexiones y beneficios tanto para la vida mundanal como para la del más allá. Son tantas las enseñanzas que, si la persona reflexiona sobre ellas, analiza lo que implican, orienta su corazón hacia esos significados y actúa en consecuencia para su vida futura, obtendrá un gran beneficio.

Meditemos sobre algunas de estas sabidurías a lo largo de los distintos momentos del ḥajj, comenzando por al-wuqūf bi-^Arafah, la estación en ʿArafah. 

En efecto, el Mensajero dijo:

أَفْضَلُ الأَيَّامِ يَوْمُ عَرَفَةَ

Es decir, el mejor de los días es el día de ^Arafah.

También dijo الحج عرفة, lo que indica que uno de los pilares más importantes del hajj es el estar en la estación de ^Arafah.

Y dijo ﷺ acerca del ayuno del día de ^Arafah:

يُكَفِّرُ السَّنَةَ المَاضِيَةَ وَالبَاقِيَةَ

Lo que significa que el ayuno de ese día expía los pecados menores del año anterior y del año siguiente.

El monte de ^Arafah fue llamado así, según la opinión de algunos sabios, porque el ángel Jibrīltransmitió al profeta Ibrāhīm عليه السلام las distintas etapas del hajj y luego le dijo: “^Arafta?”, es decir, “¿Has comprendido?”.

El día de ^Arafah, al reunirse miles de personas en ese lugar, la escena recuerda a al-Maḥshar, la gran asamblea tras la resurrección, cuando las personas salgan de sus tumbas con sus mortajas blancas. En el monte, durante la estación, no se distingue quién es quién; no se diferencia entre el rey y el sirviente, el jefe y el empleado, el rico y el pobre. Todos visten de forma similar y repiten al unísono:

لَبَّيْكَ اللَّهُمَّ لَبَّيْكَ، لَبَّيْكَ لَا شَرِيكَ لَكَ لَبَّيْكَ،

إِنَّ الحَمْدَ وَالنِّعْمَةَ لَكَ وَالمُلْكَ، لَا شَرِيكَ لَكَ.

Los musulmanes suplican a Dios, pidiéndole el Paraíso y el perdón de sus pecados. Es un panorama impresionante, un acontecimiento que reúne a la comunidad islámica.

En cuanto al ṭawāf, uno de los pilares del ḥajj, consistente en dar siete vueltas alrededor de la noble Ka^bah. Allí se puede ver a los hombres que han dejado de vestir su ropa habitual con costuras y se envuelven con dos telas blancas: una cubre la parte inferior del cuerpo y la otra, la parte superior. Estas dos telas recuerdan la mortaja con la que se envuelve al difunto tras la separación del alma y la realización del ghusl funerario. El peregrino viste únicamente esas dos telas, lo que refleja un desapego, aunque sea momentáneo, de las cosas mundanas y de las prendas lujosas y atractivas.

Imagínate vestido con esas dos telas, tan similares a la mortaja del difunto. Luego imagina a esa multitud de musulmanes girando alrededor de la Ka^bah: hablan distintos idiomas y dialectos, provienen de diversos lugares y son de diferentes colores, pero todos unidos en la súplica a Allah, anhelando Su misericordia y Su perdón, deseando el Paraíso.

En esta escena hay una señal profunda, una expresión del peregrino que muestra con su presencia: "Dondequiera que esté, y adondequiera que vaya, permanezco firme en la obediencia a Allah, firme en Su religión, firme sobre la única religión que Allahacepta"

En cuanto a la Ka^bah, la primera persona en construir esta Casa bendita fue el profeta Adam عليهالسلام. En una de sus esquinas se encuentra la piedra negra, al-ḥajar al-aswad. Esta piedra, originalmente blanca, proviene del Paraíso; era un rubí brillante (yāqūt) cuya luz iluminaba todo lo que había entre oriente y occidente. Sin embargo, con el paso del tiempo, su resplandor desapareció al ser tocada por los descreídos, los mushrikūn. 

Y en esto hay una lección para nosotros ¿Qué enseñanza extraemos del hecho de que la piedra perdió su luz por el contacto con los mushrikūn? Si una piedra se oscureció por ese contacto, ¿qué decir del corazón del musulmán que se sumerge en los pecados? Ese pequeño trozo de carne se ennegrece, se endurece a causa de los pecados. Cuántos corazones se han endurecido por culpa de los pecados; cuántos se han corrompido por grandes injusticias: el abandono de la oración, la desobediencia a los padres, el consumo de ganancias ilícitas, el alcohol, las drogas, o dañar a otros musulmanes.Si el corazón se corrompe, el cuerpo entero lo sigue, tal como dijo el Mensajero de Allah:

أَلَا إِنَّ فِي الْجَسَدِ مُضْغَةً، إِذَا صَلَحَتْ صَلَحَالْجَسَدُ كُلُّهُ

وَإِذَا فَسَدَتْ فَسَدَ الْجَسَدُ كُلُّهُ، أَلَا وَهِيَ الْقَلْبُ

Lo que significa: Ciertamente, en el cuerpo hay un trozo de carne que, si está sano, todo el cuerpo estará sano; y si está corrompido, todo el cuerpo estará corrompido. Ciertamente, es el corazón.

Proteged vuestros corazones para que no ennegrezcana causa de los pecados. Y qué decir si se tratara de la mayor de las injusticias: el descreimiento, como insultar a Dios, a la religión, o elogiar y honrar el kufr.

La Piedra Negra, hermanos en el Islam, es una sunnahbesarla al realizar el tawaf, pero sin causar daño a nadie para lograrlo: sin empujar, golpear ni insultar. Esa misma piedra fue tocada con los honrados labiosdel Profeta Muhammad ﷺ. Y esa misma Ka^bah, el Día del Juicio, será introducida en el Paraíso, al igual que las mezquitas construidas con dinero halal. La Ka^bah, hermanos en el Islam, es una criatura de Allah, Allah Existe de toda eternidad, sin principio ni final, por lo tanto, Allah no vive en la ka^bah, Allah Existe sin lugar porque no es un cuerpo.

En cuanto al recorrido entre Safa y Marwa, una de las enseñanzas principales que debe tener presente quien realiza este pilar del hajj es que está pasando por donde pasó el Mensajero de Allah ﷺ. 

Reflexionemos también en este pilar sobre la situación en la que se encontraba Hajar con su hijo Isma‘il cuando el Profeta Ibrahim los dejó en Makkah, en un lugar desierto, sin habitantes, sin cultivos, sin agua y sin casas. Ibrahim llevó consigo a Hajar e Isma‘il, y ella solo tenía un recipiente de agua y otro con dátiles. ¿qué ocurrió?, cuando Ibrahim se preparaba para regresar a Palestina, Hajar, esta mujer virtuosa y mutawakkila ^ala Allah, confiada en Allah, le preguntó:

اللَّهُ أَمَرَكَ بِذَلِكَ

Lo que significa: «¿Fue Dios quien te ordenó esto?»  

Ibrahim respondió نعم:  «Sí.»  

Entonces ella dijo:

إذًا اذهبْ، اللَّهُ لا يضيِّعُنا

Lo que significa: «Entonces ve, que Allah no nos abandonará ni nos perjudicará.»

 

Esta confianza y entrega total a Allah es una profunda enseñanza para todo peregrino que realiza este recorrido. La mujer fue firme en su convicción, segura, y confiando en Dios, no se rebeló contra Allah, sino que al revés, permaneció firme con la creencia de que Dios no la iba a abandonar.

A continuación, se acabaron el agua y la comida de Hajar, y Isma‘il comenzó a sentir hambre y sed. Entonces, Hajar, preocupada por su hijo y temiendo por él, empezó a buscar agua a su alrededor, pero no encontraba nada. Al observar, vio dos montañas pequeñas, Safa y Marwa, con un valle entre ellas. Comenzó a caminar entre Safa y Marwa, yendo de Safa a Marwa, luego regresando a Safa, y así varias veces, buscando algo para calmar el hambre y la sed de su hijo. 

De repente, escuchó un sonido proveniente del cielo, levantó la cabeza y vio a Jibril, a quien le dijo:  

أَغِثْ إِنْ كَانَ عِندَكَ غَوْثٌ

Lo que significa: “Ayúdame, si tienes ayuda.”

Entonces, Jibril golpeó la tierra con su pie —y en algunas versiones del hadiz, con una de sus alas—, y de allí brotó el agua potable y bendita de Zamzam. Hajar, emocionada, comenzó a llamarla diciendo:  

زُمّي زُمّي

Preocupada, no quería que desapareciera.

Fue relatado en el hadiz que, si Hājar no hubiera contenido el manantial, este se habría convertido en un río abundante.  

Después de que brotara el agua de Zamzam, Hājarbebió de ella y así pudo amamantar a su hijo Ismā^īl.  

Queridos hermanos, reflexionad sobre las bendiciones del agua de Zamzam, que siguen manifestándose hasta nuestros días. Millones de musulmanes beben de ella y se lavan con ella. Esta agua contiene secretos y bendiciones que solo Allāh conoce por completo.  

El Mensajero de Allāh صلى الله عليه وسلم dijo:

ماء زمزم لما شرب له

Es decir que el agua de zamzam se bebe con la intención que uno desee bebiéndola, como por ejemplo la curación.

Es un agua bendecida, con múltiples beneficios. Los musulmanes la consumen, se lavan con ella y la utilizan con la intención de obtener shifā’ (curación), aplicándola incluso sobre las zonas del cuerpo afectadas por alguna dolencia.