Pecados mayores. Enseñanza del conocimiento islámico para conversos y principiantes e Información sobre la religión musulmana de forma gratuita. Islam.ms

Los signos de la llegada del Día del juicio

La muerte es inevitable para todos, independientemente de su estatus social o riqueza. Antes del Día del Juicio, Allah enviará señales menores y mayores, algunas de las cuales ya se han cumplido, como el aumento de terremotos y enfermedades, y la proliferación de impostores y falsos predicadores. Estas señales son una misericordia para que los humanos se arrepientan y teman a Allah.

Dar una opinión sin conocimiento

Al-lāh pide cuentas a Su siervo en el día del juicio sobre el uso que habrá hecho de su lengua, de su oído, de su vista, de su corazón, y sobre lo que ha dicho en el bajo mundo. En efecto nuestro Señor tabāraka wa ta^ālā dice en el Qur’ān al Karīm: Lo que significa: “ No hables de las cosas que no tienes conocimiento, por cierto, del oído, de la vista y del corazón, de todo eso se pedirá cuenta a cada uno de los siervos.” O sea, no digas las palabras sin ciencia, sin conocimiento. Cierto es que dar una fatwa sin ciencia, Al-lāh pide cuentas a Su siervo en el día del juicio sobre el uso que habrá hecho de su lengua, de su oído, de su vista, de su corazón, y sobre lo que ha dicho en el bajo mundo.

La Zakat

La Zakat, uno de los cinco pilares del Islam, se paga sobre bienes como rebaños, cultivos, dátiles, pasas, bienes comerciales, oro y plata, y es obligatoria al final del ayuno (Zakatu l-fitr). Solo se puede dar a las ocho categorías de personas mencionadas en el Qur’an, como los pobres, necesitados, los que trabajan a servicio de la Zakat, nuevos musulmanes, esclavos, endeudados, combatientes y viajeros.

Los pilares de la Fe

Los principales pilares de la fe son seis: la creencia en Dios, en sus ángeles, sus libros, sus profetas, el día del juicio, y en la predestinación del bien como del mal.

Los pilares del Islam

Los pilares del islâm son cinco: testificar que no hay Dios sino Dios y que MuHammad es el mensajero de Dios, rezar, pagar la zakat (caridad obligatoria), ayunar Ramadân, y cumplir con los ritos del peregrinaje (Hajj) para quien tiene la capacidad de realizarlo.

Todos los Profetas son Musulmanes

Otros profetas antes que Muhammad, salAllâhu ^alayhi wa salam, son: Adam, Noe, Abraham, Isaac, Ismael, Jacobo, José (hijo de Jacobo), David, Salomón, Moisés, y Jesús—la paz y bendiciones de Al-lâh sean con todos ellos. Las verdaderas escrituras fueron Revelaciones recibidas por los profetas. Moisés y Jesús recibieron escrituras, pero lo que llaman ahora la Tora y la Biblia han sido alteradas por el hombre y no son las verdaderas revelaciones recibidas por los grandes mensajeros Moisés y Jesús. La única escritura que aún permanece sin cambio alguno y que nunca cambiará es el Qur'an, cual es la escritura que Al-lâh le reveló a Muhammad, salAllâhu ^alayhi wa salam, Su último profeta, en un árabe claro y elocuente. Al-lâh ha prometido proteger el Qur'an de cualquier cambio por el hombre. Por eso, ha permanecido sin cambio alguno desde que fue revelado hace unos 1400 años. A diferencia de los profetas anteriores quienes fueron enviados a una gente particular, el Profeta Muhammad, salAllâhu ^alayhi wa salam, fue enviado a toda la gente que vivió durante su tiempo y toda la gente que vivirá después de él hasta el día del juicio.

Los daños de la lengua

La lengua es un beneficio eminente por el que Al-lāh ha honrado al ser humano. Y eso Al-lāh lo recuerda en el Qur’ân honrado, enumerando los beneficios que ha otorgado al ser humano. Así, nuestro Creador subhānahu wa ta^ālā dice, lo que significa: “¿No le hemos dado dos ojos, una lengua y dos labios?” Por lo tanto, la lengua es una gracia mayor que proporciona muchos beneficios, pero que expone a su propietario ante peligros graves; hasta el punto de que se ha dicho de la lengua: “La lengua es un órgano de pequeñas dimensiones, pero los pecados que puede cometer son enormes”. Es decir que a pesar de su pequeño tamaño, los pecados que uno comete con su lengua pueden ser muy graves. Sus grandes daños no se corresponden con su pequeño tamaño.