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La Apostasía

Está confirmado que la mejor de las obras es creer en Al-lāh y en Su Mensajero, y que la peor de las injusticias, el peor de los pecados, el único pecado que Al-lāh no perdona, el pecado por el cual la persona que muere con ello es castigado, sin disminución, sin descanso, sin alivio, en el fuego del infierno para toda la eternidad, es el descreimiento. Dentro del descreimiento hermanos en el Islām, hay varios tipos, tal como los asociadores, o los que niegan la Existencia de Al-lāh, los ateos, cual es el peor de los descreimientos. Y el descreimiento más feo es la apostasía, el hecho de salir del Islām, el hecho de abandonar la verdad para coger lo falso, el hecho de dejar las luces del Islām para formar parte de los desviados de la verdad y la justicia, ese es el descreimiento más feo, la apostasía hermanos en el Islām. Dentro de la apostasía hay tres categorías: creencias, actos y palabras.

Todos los Profetas son Musulmanes

Otros profetas antes que Muhammad, salAllâhu ^alayhi wa salam, son: Adam, Noe, Abraham, Isaac, Ismael, Jacobo, José (hijo de Jacobo), David, Salomón, Moisés, y Jesús—la paz y bendiciones de Al-lâh sean con todos ellos. Las verdaderas escrituras fueron Revelaciones recibidas por los profetas. Moisés y Jesús recibieron escrituras, pero lo que llaman ahora la Tora y la Biblia han sido alteradas por el hombre y no son las verdaderas revelaciones recibidas por los grandes mensajeros Moisés y Jesús. La única escritura que aún permanece sin cambio alguno y que nunca cambiará es el Qur'an, cual es la escritura que Al-lâh le reveló a Muhammad, salAllâhu ^alayhi wa salam, Su último profeta, en un árabe claro y elocuente. Al-lâh ha prometido proteger el Qur'an de cualquier cambio por el hombre. Por eso, ha permanecido sin cambio alguno desde que fue revelado hace unos 1400 años. A diferencia de los profetas anteriores quienes fueron enviados a una gente particular, el Profeta Muhammad, salAllâhu ^alayhi wa salam, fue enviado a toda la gente que vivió durante su tiempo y toda la gente que vivirá después de él hasta el día del juicio.

Al-lāh es el Creador de los siervos y de sus actos.

Entre los fundamentos de la creencia musulmana está creer que Al-lāh es nuestro Creador, o sea es Quien nos dio la existencia a partir de la nada, y también es el Creador de nuestros actos,  es Quien los da la existencia a partir de la nada. Se relata del Imām al-Junayd al-Baghdadiyy, que lo interrogaron acerca del tawhid – la creencia en la Unicidad de Al-lāh – y contestó: “Nadie da la existencia a cualquier cosa de las sustancias (a^yan) y de los actos (a^māl), o sea nadie los crea, sino Al-lāh ta^ālā.”

Las lecciones y les enseñanzas durante el ḥaŷŷ

Al-lāh hizo en el ḥaŷŷ y los acontecimientos del ḥaŷŷ y en las distintas etapas del ḥaŷŷ poseedoras de sabidurías, lecciones, enseñanzas, reflexiones y beneficios para nuestra vida en este bajo mundo y la vida del más allá. Hay tantas enseñanzas que si uno reflexiona, analiza estas situaciones, inclina su corazón hacia ellas, y actúa para su más allá, ganará un eminente beneficio.

Los libros revelados

Los Libros revelados son 104. Todos los libros revelados llaman a la misma religión, la única religión aceptada por Al-lâh, la religión del islâm. Absolutamente todos los libros han llamado a la misma creencia y a la misma religión. Los más famosos de estos libros son: Az-zabuur, que fue revelado al profeta Dawud (David) ^alaihi s-salaam; At-tawrat, que fue revelado al profeta Muusaa (Moises) ^alaihi s-salaam; el Inŷiil, que fue revelado al profeta ^iisaa (Jesús) ^alaihi s-salaam; y el Qur'aan al kariim cual fue revelado al Profeta Muhammad sal-lal-Laahu ^alaihi wa sal-lam. Todos estos libros fueron revelados a algunos profetas para llamar a la misma religión, la religión del islâm.

El significado de lâ ilâha il-la-Allâh لا إله إلا الله

El significado de no hay Dios sino Dios es; nadie tiene la capacidad de crear excepto Al-lâh, y eso deja entender que nadie merece la adoración excepto Al-lâh, el único que merece ser adorado es Al-lâh

Dar una opinión sin conocimiento

Al-lāh pide cuentas a Su siervo en el día del juicio sobre el uso que habrá hecho de su lengua, de su oído, de su vista, de su corazón, y sobre lo que ha dicho en el bajo mundo. En efecto nuestro Señor tabāraka wa ta^ālā dice en el Qur’ān al Karīm: Lo que significa: “ No hables de las cosas que no tienes conocimiento, por cierto, del oído, de la vista y del corazón, de todo eso se pedirá cuenta a cada uno de los siervos.” O sea, no digas las palabras sin ciencia, sin conocimiento. Cierto es que dar una fatwa sin ciencia, Al-lāh pide cuentas a Su siervo en el día del juicio sobre el uso que habrá hecho de su lengua, de su oído, de su vista, de su corazón, y sobre lo que ha dicho en el bajo mundo.

La injusticia es fuente de oscuridad

Hay que saber que la injusticia es uno de los pecados más graves que conducen a la perdición, la mayor corrupción, los crímenes más viles que se han extendido en nuestro tiempo y en nuestra sociedad actual, que Dios nos proteja de ella. Es un pecado, una vergüenza patente que hará tocar fondo al que lo comete y que lo expondrá al castigo de Dios العَظِيم Al- ^Adhīm - Aquel que tiene eminencia sobre todas las cosas - un pecado que siembra en el corazón de las personas la animosidad y el odio hacia los injustos, y que les hace sospechar de ello y mantenerse alejados de ellos tal como nos alejamos de los lobos y de las víboras. El injusto tendrá remordimiento incluso si la gente vil lo hubiera elogiado, y el oprimido que ha tenido paciencia estará sano y salvo, incluso si la gente cercana o lejana lo había culpado.