La Creencia en los Profetas. Enseñanza del conocimiento islámico para conversos y principiantes e Información sobre la religión musulmana de forma gratuita. Islam.ms

Al-lāh es el Creador de los siervos y de sus actos.

Entre los fundamentos de la creencia musulmana está creer que Al-lāh es nuestro Creador, o sea es Quien nos dio la existencia a partir de la nada, y también es el Creador de nuestros actos,  es Quien los da la existencia a partir de la nada. Se relata del Imām al-Junayd al-Baghdadiyy, que lo interrogaron acerca del tawhid – la creencia en la Unicidad de Al-lāh – y contestó: “Nadie da la existencia a cualquier cosa de las sustancias (a^yan) y de los actos (a^māl), o sea nadie los crea, sino Al-lāh ta^ālā.”

El amor por el Profeta Muḥammad صلى الله عليه وسلم

Que sepan hermanos en el Islām, que amar al Profeta Muhammad (Sal-lal-lāhu ^alayhi wa sal-lam) forma parte de las obligaciones del corazón, es decir, que toda persona responsable según la Ley del Islām debe amar al Profeta Muḥammad (Sal-lal-lāhu ^alayhi wa sal-lam), amar al mejor de los mejores (^Alahi s-Salāt wa salām), amar a aquel para quien el tronco de palmera seca lloró y gimió como un niño por haber dejado de estar en contacto con él, amar a aquel que nos ha enseñado el Tawhid, el Tanzih de Al-lāh, el hecho de que Al-lāh, Dios, el Único que merece ser adorado, el Único con la capacidad de crear a partir de la nada, Él subhānahu wa ta^āla, no se asemeja en absolutamente nada a todo lo que ha sido creado.

El consejo es fundamental en la religión

surat Al-‘Asr destaca la importancia de la piedad, las buenas obras, el consejo y la paciencia. Los musulmanes deben seguir el ejemplo del Profeta y sus compañeros, aconsejándose mutuamente en la obediencia a Dios, el seguimiento del Qur’an y la Sunnah. El consejo debe ser sincero y beneficioso, buscando el bien para el prójimo.

Perseverar en la adoración en la época de las disensiones

Que sepáis hermanos en el Islām, que Dios عزّ وجلّ nos creó, nos hizo existir en este bajo mundo efímero para una sabiduría eminente y muy importante: Él nos creó para ordenarnos que Le adoremos a Él, solo a Él sin asociarLe nada. Nos ha creado, para que Le obedezcamos en todas las órdenes que nos ha dado, y nos abstengamos de todo lo que nos ha prohibido, porque Dios سبحانه وتعالى merece ser adorado.

Los pilares del Islam

Los pilares del islâm son cinco: testificar que no hay Dios sino Dios y que MuHammad es el mensajero de Dios, rezar, pagar la zakat (caridad obligatoria), ayunar Ramadân, y cumplir con los ritos del peregrinaje (Hajj) para quien tiene la capacidad de realizarlo.

El peligro de la lengua

Tenemos la obligación de ser agradecidos con por las bendiciones que Allah nos ha concedido. Y este agradecimiento se da utilizando estas bendiciones en lo lícito y no en algo que no es lícito, es decir, no mintiendo, no insultar a un musulmán, no faltar el respeto a los padres, entre otros pecados y por supuesto tampoco para cometer el descreimiento.

La Apostasía

Está confirmado que la mejor de las obras es creer en Al-lāh y en Su Mensajero, y que la peor de las injusticias, el peor de los pecados, el único pecado que Al-lāh no perdona, el pecado por el cual la persona que muere con ello es castigado, sin disminución, sin descanso, sin alivio, en el fuego del infierno para toda la eternidad, es el descreimiento. Dentro del descreimiento hermanos en el Islām, hay varios tipos, tal como los asociadores, o los que niegan la Existencia de Al-lāh, los ateos, cual es el peor de los descreimientos. Y el descreimiento más feo es la apostasía, el hecho de salir del Islām, el hecho de abandonar la verdad para coger lo falso, el hecho de dejar las luces del Islām para formar parte de los desviados de la verdad y la justicia, ese es el descreimiento más feo, la apostasía hermanos en el Islām. Dentro de la apostasía hay tres categorías: creencias, actos y palabras.

Perseverar en la adoración después de Ramadán

Tras el mes de Ramadán, es crucial mantener la adoración y evitar los pecados. Thaabit al-Bunaani, un ejemplo de perseverancia. Se insta a los musulmanes a continuar con las buenas prácticas, asistir a asambleas de conocimiento y no abandonar los rezos obligatorios, recordando que el conocimiento es más valioso que el dinero y la puerta del arrepentimiento permanece abierta hasta la muerte.

Rendir cuentas después de la muerte

Esta vida es pasajera, para los humano y para los ŷinn, esta vida siempre termina con la muerte y no hay excepción. Los humanos no escogen su raza, sexo, padres, o lugar de nacimiento. Por eso, en el día del juicio final, no serán responsables por esos aspectos de su vida. Ningún ser humano es castigado y enviado al infierno por que nació siendo de cierto sexo, familia, nacionalidad o raza. Al-lâh, el Misericordioso, ha prometido al humano o ŷinn que muera con el credo correcto, como musulmán, la vivienda en el paraíso para siempre. La creencia correcta en Al-lâh no cambia.

Los signos de la llegada del Día del juicio

La muerte es inevitable para todos, independientemente de su estatus social o riqueza. Antes del Día del Juicio, Allah enviará señales menores y mayores, algunas de las cuales ya se han cumplido, como el aumento de terremotos y enfermedades, y la proliferación de impostores y falsos predicadores. Estas señales son una misericordia para que los humanos se arrepientan y teman a Allah.

Los signos de la llegada del Día del juicio

Existen varias señales menores del Día del Juicio, incluyendo la aparición del Mahdi, Isa y el Dajjal. El Mahdi será apoyado por Isa, quien matará al Dajjal y gobernará con las leyes islámicas. Finalmente, Ya’juj y Ma’juj serán aniquilados y posteriormente el profeta Isa morirá y será enterrado al lado del profeta Muhammad صلى الله عليه وسلم.

Lo que ocurrió en Raŷab

Es durante este mes que Aminah la hija de Wahab, se quedó embarazada del Profeta Muḥammad صلى الله عليه وسلم. Es también durante este mes que falleció el gran sabio del islām, el Imam ash-Shafi^iy رضي الله عنه . Y falleció también As-hamah an-Najashiy el rey de Habasha.