el trono en el islam. Enseñanza del conocimiento islámico para conversos y principiantes e Información sobre la religión musulmana de forma gratuita. Islam.ms

Dios Único Creador del Universo

Todo lo que existe, excepto Al-lâh el Creador, es creación (creado por Él). Al-lâh tiene poder absoluto sobre cada parte de Su creación. Al-lâh no tiene atributos de creación en lo absoluto; Él siempre ha existido teniendo Sus Eternos atributos. Al-lâh nunca cesará de existir, ni sus atributos cambiarán, es decir, no aumentarán ni disminuirán.

La Creencia verdadera

La religión del Islam: la religión del Islam es la religión de la verdad, la que está apoyada por las razones sanas, la que conviene a todas las épocas, la que es la religión de todos los profetas, desde Adam, el primero de ellos, hasta Muhammad, el último de los profetas صلى الله عليهم و سلم. Allah envió a los profetas para guiar a la gente hacia el bien y la virtud, que les lleven a la piedad hacia Allah ta^ala, y que les animen a apegarse a esta religión hasta el final de sus vidas.

Los derechos de un musulmán sobre un musulmán

Abū Hurairah, que Al-lāh lo acepte, relató que el Mensajero de Al-lāh sal-la l-Lāhu ^alayhi wa sal-lam dijo: lo que significa: “Los derechos de un musulmán sobre otro musulmán son seis. “Le dijeron: “¿Cuáles son, oh Mensajero de Al-lāh?” Dijo: lo que significa: “Cuando lo encuentres entonces pásale el salām, y si te invita entonces responde a su invitación, y si te pide consejo entonces dale consejo, y si estornuda y dice: al-hamdu lil-Lāh entonces haz súplicas por él para que Al-lāh le otorgue el bien y la bendición, y si cae enfermo entonces ve a visitarlo, y si muere entonces acompáñelo siguiendo su cortejo fúnebre.”

Los signos mayores anunciadores del día del juicio.

El último día no llegará salvo después de que hayan ocurrido varios acontecimientos que serán señales, signos anunciadores del último día. Algunas de estos signos son pequeños son علامات الساعة الصغرى y los grandes signos que son 10 tal como han sido nombrados en el ḥadīth.

La Apostasía

Está confirmado que la mejor de las obras es creer en Al-lāh y en Su Mensajero, y que la peor de las injusticias, el peor de los pecados, el único pecado que Al-lāh no perdona, el pecado por el cual la persona que muere con ello es castigado, sin disminución, sin descanso, sin alivio, en el fuego del infierno para toda la eternidad, es el descreimiento. Dentro del descreimiento hermanos en el Islām, hay varios tipos, tal como los asociadores, o los que niegan la Existencia de Al-lāh, los ateos, cual es el peor de los descreimientos. Y el descreimiento más feo es la apostasía, el hecho de salir del Islām, el hecho de abandonar la verdad para coger lo falso, el hecho de dejar las luces del Islām para formar parte de los desviados de la verdad y la justicia, ese es el descreimiento más feo, la apostasía hermanos en el Islām. Dentro de la apostasía hay tres categorías: creencias, actos y palabras.

¿Cuándo una persona es responsable?

Una persona responsable (mukal-laf), de acuerdo con la Ley del Islām, es alguien que es púber, con la razón sana, y a quien le ha llegado la llamada al Islām. La pubertad puede ocurrir con la llegada de los quince años lunares, o de otro modo. De otra parte, quien tiene la razón sana es quien no la ha perdido.

Rendir cuentas después de la muerte

Esta vida es pasajera, para los humano y para los ŷinn, esta vida siempre termina con la muerte y no hay excepción. Los humanos no escogen su raza, sexo, padres, o lugar de nacimiento. Por eso, en el día del juicio final, no serán responsables por esos aspectos de su vida. Ningún ser humano es castigado y enviado al infierno por que nació siendo de cierto sexo, familia, nacionalidad o raza. Al-lâh, el Misericordioso, ha prometido al humano o ŷinn que muera con el credo correcto, como musulmán, la vivienda en el paraíso para siempre. La creencia correcta en Al-lâh no cambia.

Dar una opinión sin conocimiento

Al-lāh pide cuentas a Su siervo en el día del juicio sobre el uso que habrá hecho de su lengua, de su oído, de su vista, de su corazón, y sobre lo que ha dicho en el bajo mundo. En efecto nuestro Señor tabāraka wa ta^ālā dice en el Qur’ān al Karīm: Lo que significa: “ No hables de las cosas que no tienes conocimiento, por cierto, del oído, de la vista y del corazón, de todo eso se pedirá cuenta a cada uno de los siervos.” O sea, no digas las palabras sin ciencia, sin conocimiento. Cierto es que dar una fatwa sin ciencia, Al-lāh pide cuentas a Su siervo en el día del juicio sobre el uso que habrá hecho de su lengua, de su oído, de su vista, de su corazón, y sobre lo que ha dicho en el bajo mundo.

Todos los Profetas son Musulmanes

Otros profetas antes que Muhammad, salAllâhu ^alayhi wa salam, son: Adam, Noe, Abraham, Isaac, Ismael, Jacobo, José (hijo de Jacobo), David, Salomón, Moisés, y Jesús—la paz y bendiciones de Al-lâh sean con todos ellos. Las verdaderas escrituras fueron Revelaciones recibidas por los profetas. Moisés y Jesús recibieron escrituras, pero lo que llaman ahora la Tora y la Biblia han sido alteradas por el hombre y no son las verdaderas revelaciones recibidas por los grandes mensajeros Moisés y Jesús. La única escritura que aún permanece sin cambio alguno y que nunca cambiará es el Qur'an, cual es la escritura que Al-lâh le reveló a Muhammad, salAllâhu ^alayhi wa salam, Su último profeta, en un árabe claro y elocuente. Al-lâh ha prometido proteger el Qur'an de cualquier cambio por el hombre. Por eso, ha permanecido sin cambio alguno desde que fue revelado hace unos 1400 años. A diferencia de los profetas anteriores quienes fueron enviados a una gente particular, el Profeta Muhammad, salAllâhu ^alayhi wa salam, fue enviado a toda la gente que vivió durante su tiempo y toda la gente que vivirá después de él hasta el día del juicio.