Profeta Muhammad. Enseñanza del conocimiento islámico para conversos y principiantes e Información sobre la religión musulmana de forma gratuita. Islam.ms

El significado de MuHammad es el mensajero de Al-lâh

El significado de: MuHammad es el mensajero de Dios, es que MuHammad hijo ^abdul-lâh, hijo de ^abdul-Muttalib, hijo de Hâshim de la tribu de Quraish es el siervo de Al-lâh y su mensajero enviado a toda la creación, a los ŷinn y los humanos. Decir que MuHammad es el mensajero de Dios, es creer firmemente en el corazón y decir con la lengua que MuHammad (sal-lal-lâhu ^alaihi wa sal-lam), este hombre árabe, es el mensajero de Al-lâh. Su padre se llamaba ^Abdul-lâh y su madre se llamaba Âmina (radi Al-lâhu ^anhumâ).El Profeta MuHammad صلى الله عليه و سلم fue verídico en todo lo que transmitió de parte de Al-lâh subhânahu wa ta^âlâ.

Los signos anunciadores de buenas noticias y la visión del profeta صلى الله عليه و سلم en el sueño

El Profeta ha anunciado igualmente la buena noticia a algunas personas en particular, así, anunció que Abū Bakr estará en el paraíso, ^Umar estará en el paraíso, ^Uzmān estará en el paraíso, ^Aliy estará en el paraíso, Talhah estará en el paraíso, Az-Zubair estará en el paraíso, Sa^d estará en el paraíso, ^Abdu r-Rahmān Ibnu ^Awf estará en el paraíso, y Abū ^Ubaidah estará en el paraíso. Igualmente fue relatado de él, sal-la l-Lāhu ^alaihi wa sal-lam, que el paraíso hecha de menos a ^Aliy, a ^Ammār y Bilāl. En cuanto a Ja^far at- Tayyar, cuyas manos fueron cortadas durante la batalla de Mu'tah (مُؤْتَة), el Profeta anunció que Dios las reemplazó por dos alas, gracias a las cuales vuela en el paraíso. 

El amor por el Profeta Muḥammad صلى الله عليه وسلم

Que sepan hermanos en el Islām, que amar al Profeta Muhammad (Sal-lal-lāhu ^alayhi wa sal-lam) forma parte de las obligaciones del corazón, es decir, que toda persona responsable según la Ley del Islām debe amar al Profeta Muḥammad (Sal-lal-lāhu ^alayhi wa sal-lam), amar al mejor de los mejores (^Alahi s-Salāt wa salām), amar a aquel para quien el tronco de palmera seca lloró y gimió como un niño por haber dejado de estar en contacto con él, amar a aquel que nos ha enseñado el Tawhid, el Tanzih de Al-lāh, el hecho de que Al-lāh, Dios, el Único que merece ser adorado, el Único con la capacidad de crear a partir de la nada, Él subhānahu wa ta^āla, no se asemeja en absolutamente nada a todo lo que ha sido creado.

El Profeta y el Profeta Mensajero

Un Profeta, es un hombre que recibe la revelación de seguir la sharī^ah del profeta anterior, y que recibe órdenes para transmitirla a su pueblo. En cuanto al profeta que es también mensajero, es un profeta a quien Dios revela una nueva sharī^ah y que recibe órdenes para transmitirla. Así que cada uno de los profetas mensajeros y de los profetas que no son mensajeros, ha recibido órdenes para transmitir a su pueblo lo que le ha sido revelado. Al-lāh ta^ālā dice: {كَانَ النَّاسُ أُمَّةً وَاحِدَةً فَبَعَثَ الله النَّبِيِّينَ مُبَشِّرِينَ وَمُنْذِرِينَ} lo que significa: “La gente constituía una sola comunidad, y a continuación Al-lāh envío a profetas como anunciadores de buenas noticias y advertidores de un castigo”.

Lo que ocurrió en el mes de Rajab

En este mes de Rajab ocurrieron sucesos muy importantes tanto durante la vida del Profeta Muhammad cómo después de su fallecimiento. Fue en Rajab cuando ocurrió el milagro del Isra’ wa l-Mi^raj, el viaje nocturno y la ascensión a los cielos. Fue también durante el mes de Rajab cuando se reveló la obligación de efectuar los cinco rezos diarios. Y fue también en este mes que el Profeta rezó de imam dirigiendo a todos los demás profetas. Fue durante este mes cuando Aminah la hija de Wahab quedó embarazada de la mejor criatura, del Profeta Muhammad. El padre del Profeta se llamaba ^Abdu l-Lah.

El viaje Nocturno (Al isra') y la ascención a los cielos (al mi^raŷ)

El Profeta, (sal-lal-lâhu ^alaihi wa sal-lam), se encontraba en la casa de la hermana de ^Aliy Ibn Abî Tâlib (radia Al-lâhu ^anhu), durante la noche del 27 de Raŷab cuando apareció el ángel Yibrîl (^alaihis-salaam), y le informó que iba a emprender tal eminente milagro, el milagro del Viaje nocturno (al Isrâ'), que consistió en que el Profeta MuHammad (sal-lal-lâhu ^alaihi wa sal-lam), viajó desde Makkah hasta la mezquita al Aqsâ' en Jerusalem, una distancia aproximada de 1400km, y la Ascensión a los cielos (al Mi^râŷ),durante una parte de la noche del 27 de Raŷab. Yibrîl (^alaihis-salaam), subió al Profeta (sal-lal-lâhu ^alaihi wa sal-lam) al Burâq, un animal del paraíso (entre burro y mula) que recorría distancias rápidamente, donde llegaba su vista ponía su pata. Durante su viaje, El Profeta (sal-lal-lâhu ^alaihi wa sal-lam), vió cosas sorprendentes. La finalidad de la Ascensión fue honrar al Mensajero haciéndole descubrir cosas sorprendentes del mundo celeste y glorificar su rango y su grado.

Los libros revelados

Los Libros revelados son 104. Todos los libros revelados llaman a la misma religión, la única religión aceptada por Al-lâh, la religión del islâm. Absolutamente todos los libros han llamado a la misma creencia y a la misma religión. Los más famosos de estos libros son: Az-zabuur, que fue revelado al profeta Dawud (David) ^alaihi s-salaam; At-tawrat, que fue revelado al profeta Muusaa (Moises) ^alaihi s-salaam; el Inŷiil, que fue revelado al profeta ^iisaa (Jesús) ^alaihi s-salaam; y el Qur'aan al kariim cual fue revelado al Profeta Muhammad sal-lal-Laahu ^alaihi wa sal-lam. Todos estos libros fueron revelados a algunos profetas para llamar a la misma religión, la religión del islâm.

La hégira del Profeta Muhammad

Nuestro Profeta Muhammad (Sal-lal-lâhu ^alayhi wa sal-lam) fue distinguido por Al-lâh con su estatuto de Mensajero, y Al-lâh le ordenó transmitir y avisar. El Profeta llamó a la gente a la religión del Islâm, la religión de todos los profetas, que Al-lâh los honre más, la religión de la creencia en la unicidad de Dios. Nuestro muy amado el Elegido, soportó, en el camino de la llamada al Islâm, muchos perjuicios y muchas dificultades. Llamó a la gente abiertamente, hablaba a la gente en ocasiones en las que se reunía, le decía lo que significa: “Gente, quien diga que no hay dios sino Al-lâh, triunfará.”

La vida y el fallecimiento del Profeta Muhammad

El Profeta, la mejor criatura de Allah, nació siendo huérfano de padre. Nació el 12 de rabi^ el awwal en el año que corresponde al 571 en el calendario que utilizamos comúnmente, es decir, nació hace aproximadamente 1450 años.

Todos los Profetas son Musulmanes

Otros profetas antes que Muhammad, salAllâhu ^alayhi wa salam, son: Adam, Noe, Abraham, Isaac, Ismael, Jacobo, José (hijo de Jacobo), David, Salomón, Moisés, y Jesús—la paz y bendiciones de Al-lâh sean con todos ellos. Las verdaderas escrituras fueron Revelaciones recibidas por los profetas. Moisés y Jesús recibieron escrituras, pero lo que llaman ahora la Tora y la Biblia han sido alteradas por el hombre y no son las verdaderas revelaciones recibidas por los grandes mensajeros Moisés y Jesús. La única escritura que aún permanece sin cambio alguno y que nunca cambiará es el Qur'an, cual es la escritura que Al-lâh le reveló a Muhammad, salAllâhu ^alayhi wa salam, Su último profeta, en un árabe claro y elocuente. Al-lâh ha prometido proteger el Qur'an de cualquier cambio por el hombre. Por eso, ha permanecido sin cambio alguno desde que fue revelado hace unos 1400 años. A diferencia de los profetas anteriores quienes fueron enviados a una gente particular, el Profeta Muhammad, salAllâhu ^alayhi wa salam, fue enviado a toda la gente que vivió durante su tiempo y toda la gente que vivirá después de él hasta el día del juicio.

El Profeta Muḥammad contenía su cólera y mantenía los lazos familiares.

Al-lâh ta^âla dijo acerca de nuestro Maestro Muḥammad  sal-la l-Lâhu ^alayhi wa sal-lam: Lo que significa: "Ciertamente tienes un comportamiento eminente. " Y al-Bukhâriyy relató del hadiz de ^A'ishah para la descripción del Mensajero Eminente: Lo que significa: "Poseía todo el comportamiento bien indicado en el Qur'ān."

El mérito de la invocación a favor del Profeta ^alayhi s-salatu wa salam

Se recomienda a los siervos de Allah temerle y alabar al Profeta, pues Allah lo honra y los ángeles invocan por él. Elogiar al Profeta es una obligación religiosa y un acto virtuoso, respaldado por hadices y versículos del Corán. Un relato ilustra el mérito de invocar por el Profeta, mostrando cómo Allah perdonó a un hombre por sus invocaciones.