pecado de la lengua. Enseñanza del conocimiento islámico para conversos y principiantes e Información sobre la religión musulmana de forma gratuita. Islam.ms

La noche del Qadr

Ramadán es el mes en el que Allah descendió el Qur’an, siendo la noche de al-Qadr la mejor de todas las noches del año. Esta noche, llena de bendiciones, ocurre en Ramadán y se caracteriza por la presencia de numerosos ángeles, incluyendo a Jibril. Se recomienda multiplicar los actos de bien, como la oración, el recuerdo de Allah y la recitación del Qur’an, durante estas noches.

LA NOCHE DE LA MITAD DE SHA^BAN

El mes de Sha’ban precede a Ramadán y contiene una noche bendecida, la noche de la mitad de Sha’ban, durante la cual Allah perdona a los creyentes, excepto a los mushrik (descreídos) y los mushahin (aquellos con rencor a un hermano musulmán). Se recomienda ayunar el 15 de Sha’ban y reconciliarse con los hermanos musulmanes. La Predestinación de Allah no cambia, ni siquiera durante esta noche, y las súplicas son una causa, no un cambio de la Voluntad Divina.

Perseverar en la adoración en la época de las disensiones

Que sepáis hermanos en el Islām, que Dios عزّ وجلّ nos creó, nos hizo existir en este bajo mundo efímero para una sabiduría eminente y muy importante: Él nos creó para ordenarnos que Le adoremos a Él, solo a Él sin asociarLe nada. Nos ha creado, para que Le obedezcamos en todas las órdenes que nos ha dado, y nos abstengamos de todo lo que nos ha prohibido, porque Dios سبحانه وتعالى merece ser adorado.

Las leyes del ayuno

El ayuno del mes de Ramadān es una obligación confirmada por el texto del Qur’ān, de la Sunnah y por la Unanimidad. Es bien sabido que su juzgamiento de obligación forma parte de la religión, eso es conocido tanto por los sabios, como por el común de las personas.

La Creencia de los musulmanes

*Dios existe, y no hay duda en cuanto a Su Existencia.* La prueba intelectual de la existencia de Al-lâh, es como saber que un libro obligatoriamente tiene un autor (ya que un libro no es autor de otro libro) y una construcción obligatoriamente tiene un constructor (que una casa no construye otra casa). Tanto el libro como la construcción forman parte del mundo, por lo tanto el mundo con mayor razón tiene obligatoriamente un Creador, el cual es Al-lâh. 

La hégira del Profeta Muhammad

Nuestro Profeta Muhammad (Sal-lal-lâhu ^alayhi wa sal-lam) fue distinguido por Al-lâh con su estatuto de Mensajero, y Al-lâh le ordenó transmitir y avisar. El Profeta llamó a la gente a la religión del Islâm, la religión de todos los profetas, que Al-lâh los honre más, la religión de la creencia en la unicidad de Dios. Nuestro muy amado el Elegido, soportó, en el camino de la llamada al Islâm, muchos perjuicios y muchas dificultades. Llamó a la gente abiertamente, hablaba a la gente en ocasiones en las que se reunía, le decía lo que significa: “Gente, quien diga que no hay dios sino Al-lâh, triunfará.”

La prueba según la razón de la existencia de Dios

Ciertamente, la meditación sobre las criaturas de Dios conduce al conocimiento de la Existencia del Creador y de Su Unicidad. Los sabios de Ahlu s-Sunnah han dicho que es un deber para todas las personas responsables tener en sus corazones una prueba de la Existencia de Dios. Mis hermanos de fe, cada uno de nosotros sabe que en algún momento del pasado él mismo no existía, entonces si existimos, indica que fuimos creados. Y todo lo que es así, necesita a quien lo hizo existir. De hecho, la razón sana confirma que la existencia de una cosa después de su inexistencia requiere un Ser que la hizo existir. Y el Ser que da la Existencia a todas las creaciones, es Dios تبارك وتعالى.

Rendir cuentas después de la muerte

Esta vida es pasajera, para los humano y para los ŷinn, esta vida siempre termina con la muerte y no hay excepción. Los humanos no escogen su raza, sexo, padres, o lugar de nacimiento. Por eso, en el día del juicio final, no serán responsables por esos aspectos de su vida. Ningún ser humano es castigado y enviado al infierno por que nació siendo de cierto sexo, familia, nacionalidad o raza. Al-lâh, el Misericordioso, ha prometido al humano o ŷinn que muera con el credo correcto, como musulmán, la vivienda en el paraíso para siempre. La creencia correcta en Al-lâh no cambia.

Los signos de la llegada del Día del juicio

La muerte es inevitable para todos, independientemente de su estatus social o riqueza. Antes del Día del Juicio, Allah enviará señales menores y mayores, algunas de las cuales ya se han cumplido, como el aumento de terremotos y enfermedades, y la proliferación de impostores y falsos predicadores. Estas señales son una misericordia para que los humanos se arrepientan y teman a Allah.

Los signos de la llegada del Día del juicio

Existen varias señales menores del Día del Juicio, incluyendo la aparición del Mahdi, Isa y el Dajjal. El Mahdi será apoyado por Isa, quien matará al Dajjal y gobernará con las leyes islámicas. Finalmente, Ya’juj y Ma’juj serán aniquilados y posteriormente el profeta Isa morirá y será enterrado al lado del profeta Muhammad صلى الله عليه وسلم.

La confirmación del ayuno de Ramadan

El ayuno de Ramadán es obligatorio para los musulmanes adultos, sanos, y con la capacidad de hacerlo. Quien lo incumpla sin una excusa válida comete un pecado grave. Su inicio y fin se determinan por la observación de la luna creciente, no por cálculos. Aquellos que se basan en cálculos para determinar los meses lunares cometen un error.

El significado de MuHammad es el mensajero de Al-lâh

El significado de: MuHammad es el mensajero de Dios, es que MuHammad hijo ^abdul-lâh, hijo de ^abdul-Muttalib, hijo de Hâshim de la tribu de Quraish es el siervo de Al-lâh y su mensajero enviado a toda la creación, a los ŷinn y los humanos. Decir que MuHammad es el mensajero de Dios, es creer firmemente en el corazón y decir con la lengua que MuHammad (sal-lal-lâhu ^alaihi wa sal-lam), este hombre árabe, es el mensajero de Al-lâh. Su padre se llamaba ^Abdul-lâh y su madre se llamaba Âmina (radi Al-lâhu ^anhumâ).El Profeta MuHammad صلى الله عليه و سلم fue verídico en todo lo que transmitió de parte de Al-lâh subhânahu wa ta^âlâ.