actos de adoración después de Ramadán. Enseñanza del conocimiento islámico para conversos y principiantes e Información sobre la religión musulmana de forma gratuita. Islam.ms

El nacimiento de nuestro maestro ^Isa, el Masih ^alayhi s-salam

Nuestro Maestro ^Isa no sólo llamó a su pueblo al Islam, como todos los Profetas y Mensajeros, sino también a la adoración de Al-lah, únicamente a Él, sin atribuirLe algo en la divinidad. Sin embargo, desmintieron a ^Isa, le envidiaron y dijeron de él que era un mago. No creyeron en él, excepto muy poca gente; le dañaron y conspiraron para matarle. Sin embargo, Al-lāh lo salvó y lo elevó al cielo, como nos llegó en el Qur’an Honrado.

Las Reglas de Conducta en las Mezquitas

Las mezquitas son los mejores lugares sobre la tierra, edificadas para la adoración de Allah. Se recomienda acudir a ellas con frecuencia, mantenerlas limpias y perfumadas, y evitar actividades comerciales o de búsqueda de objetos perdidos en voz alta. El Profeta Muhammad enseñó la importancia de las mezquitas y sugiere una invocación al dirigirse a ellas. Al salir hacia la mezquita, se recomienda hacer una súplica pidiendo a Allah perdón y protección del fuego del infierno. Al entrar, se debe recitar la súplica de entrada y realizar dos rak’ah de saludo. Es importante mantener buenas conductas, evitar molestar a quienes rezan o recitan el Corán, y abstenerse de hablar mal.

Las leyes del ayuno

El ayuno del mes de Ramadān es una obligación confirmada por el texto del Qur’ān, de la Sunnah y por la Unanimidad. Es bien sabido que su juzgamiento de obligación forma parte de la religión, eso es conocido tanto por los sabios, como por el común de las personas.

La confirmación del ayuno de Ramadan

El ayuno de Ramadán es obligatorio para los musulmanes adultos, sanos, y con la capacidad de hacerlo. Quien lo incumpla sin una excusa válida comete un pecado grave. Su inicio y fin se determinan por la observación de la luna creciente, no por cálculos. Aquellos que se basan en cálculos para determinar los meses lunares cometen un error.

Los signos mayores anunciadores del día del juicio.

El último día no llegará salvo después de que hayan ocurrido varios acontecimientos que serán señales, signos anunciadores del último día. Algunas de estos signos son pequeños son علامات الساعة الصغرى y los grandes signos que son 10 tal como han sido nombrados en el ḥadīth.

Lo que ocurrió en el mes de Rajab

En este mes de Rajab ocurrieron sucesos muy importantes tanto durante la vida del Profeta Muhammad cómo después de su fallecimiento. Fue en Rajab cuando ocurrió el milagro del Isra’ wa l-Mi^raj, el viaje nocturno y la ascensión a los cielos. Fue también durante el mes de Rajab cuando se reveló la obligación de efectuar los cinco rezos diarios. Y fue también en este mes que el Profeta rezó de imam dirigiendo a todos los demás profetas. Fue durante este mes cuando Aminah la hija de Wahab quedó embarazada de la mejor criatura, del Profeta Muhammad. El padre del Profeta se llamaba ^Abdu l-Lah.

Horarios de Oración Islámica y Qibla de Ciudades en todo el Mundo

Después de la creencia en Allâh y Su Mensajero, la oración es la mejor acción. Allâh hizo obligatorias cinco oraciones para todo musulmán pubescente y sano de mente durante la noche y el día. Uno debe estar ansioso por realizarlas. Además, uno debe aprender a identificar cuándo comienza y termina el tiempo de cada oración. Es un deber verificar los horarios de las oraciones mediante la observación, y no es suficiente confiar en un horario basado en el cálculo simple.

Arrepentimiento. ¿Cómo arrepentirse en el Islam?

¿Qué es el arrepentimiento (at-Tawbah)? El arrepentimiento es lamentar haber desobedecido a Dios, abstenerse y tener la intención de no cometer el pecado después de eso. Si el pecado fue dejar de lado una obligación, entonces debe cumplirla, y si el pecado implica descuidar un derecho de una persona, entonces debe satisfacer el derecho o se busca el perdón de la persona afectada.

El Profeta y el Profeta Mensajero

Hermanos en la fe, no hay forma de protegerse de esto ni de mantenerse firme en el bien, excepto siguiendo el camino de los profetas. Dios envió a los profetas y mensajeros para guiarnos hacia lo que es mejor para nosotros tanto en esta vida como en la otra. Todos los profetas eran musulmanes, y han estado preservados del descreimiento tanto antes de su profecía tal como después, Allah también los ha preservado de los pecados mayores y de los pecados menores que contienen una bajeza. Los Profetas también estaban preservados de las enfermedades repulsivas, las enfermedades repugnantes como la lepra o la salida de gusanos del cuerpo. Son todos verídicos, honestos y extremadamente inteligentes.

La Apostasía (salir del Islam)

El peor de los pecados es el descreimiento, y el peor descreimiento es negar la existencia de Al-lâh. Y el descreimiento más feo, es la apostasía, es decir salir del Islâm. La apostasía se divide en 3 categorías, creencias, actos y palabras apóstatas.

Todos los Profetas son Musulmanes

Otros profetas antes que Muhammad, salAllâhu ^alayhi wa salam, son: Adam, Noe, Abraham, Isaac, Ismael, Jacobo, José (hijo de Jacobo), David, Salomón, Moisés, y Jesús—la paz y bendiciones de Al-lâh sean con todos ellos. Las verdaderas escrituras fueron Revelaciones recibidas por los profetas. Moisés y Jesús recibieron escrituras, pero lo que llaman ahora la Tora y la Biblia han sido alteradas por el hombre y no son las verdaderas revelaciones recibidas por los grandes mensajeros Moisés y Jesús. La única escritura que aún permanece sin cambio alguno y que nunca cambiará es el Qur'an, cual es la escritura que Al-lâh le reveló a Muhammad, salAllâhu ^alayhi wa salam, Su último profeta, en un árabe claro y elocuente. Al-lâh ha prometido proteger el Qur'an de cualquier cambio por el hombre. Por eso, ha permanecido sin cambio alguno desde que fue revelado hace unos 1400 años. A diferencia de los profetas anteriores quienes fueron enviados a una gente particular, el Profeta Muhammad, salAllâhu ^alayhi wa salam, fue enviado a toda la gente que vivió durante su tiempo y toda la gente que vivirá después de él hasta el día del juicio.

Rendir cuentas después de la muerte

Esta vida es pasajera, para los humano y para los ŷinn, esta vida siempre termina con la muerte y no hay excepción. Los humanos no escogen su raza, sexo, padres, o lugar de nacimiento. Por eso, en el día del juicio final, no serán responsables por esos aspectos de su vida. Ningún ser humano es castigado y enviado al infierno por que nació siendo de cierto sexo, familia, nacionalidad o raza. Al-lâh, el Misericordioso, ha prometido al humano o ŷinn que muera con el credo correcto, como musulmán, la vivienda en el paraíso para siempre. La creencia correcta en Al-lâh no cambia.